lunes, 8 de junio de 2009

La derecha obrera

Un bloguero amigo se preguntaba días atras sobre la incoherencia de que gentes que por su perfil podríamos clasificar de obreros (entre los que yo mi incluyo), pudieran conectar con un discurso liberal-conservador.
Apreciado Animal como el que no puede publicar (por no sé que problemas técnicos) en tu blog soy yo; ahí va mi comentario debido que he intentado insertarlo infructuosamente días atrás:

"Vamos a ver, amigo Animal, es un cliché de profundo marxismo entender como incomprensible que haya asalariados que secunden a partidos de derecha (el polilogismo de clases entiende que cada clase tiene su propia lógica; así la clase obrera tiene su propia estructura mental distinta a la de la burguesía; ; siendo la de la clase obrera la única válida).
Seguimos con los “polilogismos”: a) el feminista (las mujeres piensan diferente que los hombres); b) el racial (cada raza tiene una diferente estructura mental y c), d) etc. cuantos se quieran considerar desde la perspectiva de que es imposible el discurso racional.. Según esto difícilmente podremos entonces hallar un único logos univeral más allá de las vicisitudes personales, económicas o genéticas. Lo curioso es que son precisamente burgueses e intelectuales los que (se supone que traicionando su propia estructura mental propia de su clase) han abandonado su “natural” adscripción. Pero en este caso no nos causa asombro, sino que lo vemos como justificable porque lo que subyace en el fondo es -lo digo no como un reproche, sino como un error intelectual- una dicotomía maniquea de buenos y malos tan asentada, que no encontramos en el espectro político partidos que se “nominen” de derechas (según esto el espectro va desde la extrema izquierda pasando por la izda. y llegando como estación final al centro).

Ante todo te doy la razón en que el cambio es constante e inevitable (ese río de Heráclito que es el mismo río y sin embargo no es el mismo). Pero reaccionarios los hay de todo signo, por ejemplo los que se oponen a debatir racionalmente sobre la necesidad de acompasar nuestra legislación laboral a la de los demás paises europeos (por ejemplo esa estructura de flexibilidad laboral y a la vez protección de los paises nórdicos -Holanda-) visto el gran fracaso de nuestro mercado laboral, que sólo se soporta por el agrandamiento de un colchón llamado economía sumergida.

Una de las grandes aportaciones de la escuela austríaca de economía es el concepto “soberanía del consumidor”. Dentro del “consumidor” nos encontramos a todos los ciudadanos (pues por el principio de división del trabajo nadie puede proveerse individualmente todas sus necesidades); todos somos consumidores. Este gran dictador inmisericorde es que el que regula: si el empresario no se amolda a los deseos de sus compradores tendrá que cerrar el negocio; si otro vende el mismo producto más barato el consumidor no tendrá piedad e irá allí a comprarlo. Nadie duda de que el empresario (que es a la vez consumidor; que podrá también dejar ser empresario y volverse asalariado si fracasa) persigue acrecentar sus bienes materiales (como también cualquier hijo de vecino: es decir, un obrero), sin embargo deberá tener muy presente al mercado si quiere mantener su posición. No es que sea benevolente (sí es benevolente la derecha alemana bismarkiana paternalista inspirada curiosamente en Lasalle -siempre me ha maravillado esa confluencia entre conservadores y socialistas de esa primera época). Bien, lo que yo quiero decir es que es esta fantástica dinámica -consumidor, mercado- la que ha hecho junto con el ahorro (y su conversión en bienes capitales) que haya prosperado tanto el Occidente capitalista, habiéndose logrado sin duda el mayor bienestar histórico.

Así las cosas, amigo, fuera de concreciones partidistas que a mí particularmente me vuelven muy escéptico, no creo que preguntarse, reflexionar o siquiera tener la intuición de que es lo mejor o puede serlo tiene porque estar condicionado a la clase social a la que uno pertenezca; visto lo errático del devenir partidista (yendo de un lugar a otro, tanto de un signo como otro: ¿habrá que recordar que los liberales del XIX -entonces considerados de izquierda- son hoy considerados diabólicos derechistas?). Todo ello sin perjucio del esperpento que has enlazado referido a la asistencia sanitaria a parados (sin duda).

Quiero por último -a modo ilustrativo y de reflexión- señalarte como grandes pensadores (fundamentalmente intelectuales y universitarios) inicialmente de pensamiento socialista, a través de sus reflexión intelectual han terminado en lo liberal ((Hayek)".

Luego fogarsconnection (que sí ha logrado publicar en el blog de nuestro amigo de la Esparta colectivista -es broma-; pero me estoy empezando a mosquear por el hecho de que parece como si se me hubiera tendido un telón de acero a lo pacto del Tinell y no pueda insertar nada) aporta la teoría de que son los del mismo perfil que los capitalistas los que tienen la culpa del fracaso del socialismo real. ¡¡Pues sí, hombre sí!. Pero con una diferencia: los primeros son creativos, emprendedores, y arriesgan en un contexto dominado por un mecanismo impersonal -el mercado-(luego seguramente serán egoístas; tanto por cierto como los asalariados que también aspiran a tener todo lo posible); y los segundos (los de la nomenclatura) ni son creativos, ni son emprendedores, ni arriesgan su patrimonio; ahora bien se situan en un contexto donde un individuo o consejo de individuos se consideran omniscientes y planifican (intentan ordenar) toda la vasta complejidad de lo social. Por eso los podemos llamar omniscientes, aunque tal omnisciencia se ha dado de bruces contra lo real.


martes, 2 de junio de 2009

Santos de la blogosfera


Hoy hace dos años que inauguré el blog. La verdad que lo he desatendido últimamente por toda una serie de vicisitudes personales. Me animaron a emprender esta aventura varios amigos entrañables, algunos de lo cuales se los ha tragado una especie de agujero negro, otros nos hemos dejado de visitar y por tanto de cultivar esta cortesía tan grata. Alguien me dijo una vez que las relaciones humanas (siquiera virtuales) son como las plantas: necesitan su cultivo, abono y poda, sino se quiere que se marchiten.
Creo que empecé con cierta ampulosidad. Sinceramente he rebajado mucho ese inicial énfasis. Ahora sólo pretendo un cierto desahogo con derecho a un cierto roce con alguna alma o con algún desalmado que es lo que más abunda últimamente (lo digo con ironía y sin maldad).
Soy viejo, católico y sentimental (parafraseando al marqués de Bradomín); tal es así que llevado de mis usos y costumbres me acogí al santo del día de la inauguración, y cual fue mi sorpresa que se me apareció en el calendario el nombre de San Justino; pues es precisamente el uno de junio, el día dedicado por el santoral romano a este ejemplo del martirologio católico. Confieso mi asombro por su vida: apologista, laico y tal vez de los primeros en conectar lo griego con lo judío. Justo, justo, justino, mi primer afán: defender aquello en lo que creo; mi condición de laico por imposibilidad para el sacerdocio, y esa fascinación por el paralelismo existente entre la superación del mitos por el logos de lo griego, que se da casi a la par en la historia con la literatura sapiencial semita que supone asímismo una desmitologización de las potencias divinas a favor del único Dios.
Había un tiempo, ya pasado, en que a los hijos se les ponía el santo del día sólo o combinado con de alguno de los progenitores. Así el infante no sólo tenía como protector invisible al angel de la guarda, sino también al santo de la ocasión. Ya, ya sé, si el santo era San Cucufate (quedaba algo feo); pero hoy se puede decir en catalán San Cugat. Ya ven: una eufónica ventaja del catalán; tendré que ser más tolerante con el país de los botiguers. Lo que no consigo asimilar es esas nuevas modas de nombres horteras tipo Vanesa, Jenifer, Jonatham, Jessi. En mi última visita a un Colegio de Primaria nos reímos mucho la directora y yo, porque de una selección de cincuenta alumnos, apenas 25 tenían nombres tradicionales; todos los demás, por el estilo apuntado.
¿Pero a quién le importan los santos en esta sociedad gamberra?. Y lo digo sin acritud. Muchas veces se critica cierta impostura: predicar con la palabra y no con el ejemplo. Pues bien; los santos (aun admitiendo toda la crítica sobre la realidad de su vida y posible expurgación desde una perspectiva positivista) son una prueba de la cohonestación entre lo que se hace y lo que se dice. Necesitamos (no sólo los pequeños) referentes edificantes. Si no quieren santos, al menos ensalcen a hombres y mujeres ejemplares, y censuren lo zafio que nos sirven todos los días en bandeja los medios de comunicación.
Este país ya no cree en los santos; pero tampoco en los grandes e ilustres hombres y mujeres. Hoy nos interesa más la vida ejemplar de todos los sacamantecas que nos sacan en las televisiones; bien en un reportaje callejero sobre como robar en un supermercado, donde después se coloca lo robado a una pensionista; bien en un programa de tarde confesando la sordidez más mezquina; bien por la noche jugando a decir la verdad sobre lo más pudoroso. ¿A quién le sorprende entonces que en el partido entre el Barcelona y el Manchester la gente le molara ser gamberra y pitara el himno?. ¿Oiga, por qué no?. Y ¿a quién le pilla de nuevas que los estragos sufridos en el mobiliario urbano y comercios en Canaletas por la celebración del Barça asciendan a 100.000 euros?. ¿Oiga, por qué no?.
Vds. me perdonarán pero yo prefiero el consuelo de mis santos; y la admiración a los hombres y mujeres que construyen cada día este mundo con su esfuerzo intelectual y físico.


sábado, 9 de mayo de 2009

¿Hacia una nueva Jerusalén?.

Comoquiera que allá por el mes de marzo me sumergí en el paleolítico; me ha costado volver al presente, que no es otro que el de la crisis, negada en el 2007, minimizada en el 2008 y acortada ahora con los famosos brotes verdes . No he podido por menos que, salvando las distancias, recordar esa evocación del premier laborista inglés Clement Richard Attlee tras su arrolladora victoria electoral de 1945 (364 diputados laboristas frente a 180 conservadores) de intentar refundar una nueva Jerusalén en la verdes y gratas tierras de Inglaterra ; pero a pesar del lirismo y la apelación a los sentimientos y a lo emocional, lo que sucedió en esos años inmediatos tras la guerra, fue un estancamiento económico de una potencia vencedora como Gran Bretaña y el llamado milagro económico del lado occidental de Alemania. La política keynesiana de Attlee hija bastarda del modelo de la Socialpolitik bismarckiana versus la filosofía liberal de Hayeck y von Mises inspiradora del ministro Ludwig Erhard.
Parece mentira; pero todo esto parece estar de actualidad. En 1927 Ludwig von Mises publica su librito Liberalismus; en su introducción señala que sólo quien voluntariamente cierre los ojos a la realidad puede dejar de ver por doquier signos anunciadores de una inminente catástrofe económica de ámbito mundial. El antiliberalismo apunta hacia el colapso de nuestra civilización. Esta reiterada apelación a la realidad es lo que hace antipática esta reflexión. Yo mismo sucumbo a un discurso emocional de un socialcristiano como Attlee; así que de vivir entonces en Inglaterra hubiera formado parte de esa masa de votantes que no confió en Churchill por miedo y prefirió un discurso que vendía felicidad (sentimientos, emociones e impulsos versus racionalidad).
Esta dicotomía (racionalidad versus sentimentalismo) es básica, en el sentido de que sólo en el contexto de lo racional tiene entrada la posibilidad de aceptar un aparente sacrificio (y digo aparente porque a la larga producirá un resultado favorable). Parafraseando a Mises podríamos poner un ejemplo médico a la hora de explicar esto: a un glotón con padecimientos gastrointestinales le podemos dar dos alternativas; a) sea Vd. feliz coma cuanto le plazca o b) restrinja su ingesta hasta su cura, y luego podrá seguir comiendo otra vez de todo. La primera opción es la del demagogo, que apela a lo fisiológico (nada de sacrificios); la segunda es la opción racional con la que se sale ganando a la larga.
La ilusión frente a la realidad provoca la neurosis en el demagogo al comparar aquella ensoñación con la dura, agria y grosera vida. Entre estas ensoñaciones está el mito socialista de la plétora potencial y el que podemos denominar reino de Jauja: el que el trabajo dejará de ser una carga para transformarse en un placer. Pese al cientismo que se atribuye lo marxista, la cohonestación de tales lucubraciones con la realidad hacen que califiquemos a lo marxista de neoromántico. Porque sólo así hablaremos de paraíso socialista. El socialismo real ha dado buena cuenta de esta ilusión; pese a ello el neurótico no quiere renunciar a su mentira piadosa (cita Mises el aserto de Trotsky sobre que en la futura sociedad socialista el hombre medio llegará a igualarse a Aristóteles).
Hoy más que nunca es el mercado la solución y no el Estado. Las políticas intervencionistas alargarán el problema y en un futuro próximo traerán inflación. No son las políticas liberales las que han traído esta crisis, sino todo lo contrario: Fannie Mae y Freddie Mac no hubieran traslado el problema al sistema financiero sino hubieran tenido en su día el maquillaje del aval delCongreso (fue el Estado el que distorsionó con su intervención el mercado); y, además, la gran oferta de dinero barato ha sido en su origen un política intervencionista de la Reserva Federal.
Es una evidencia que es más productivo lo privado que lo público; por eso resulta sorprendente que se confíe en que sea el dinero del gasto público el que vaya a reactivar la economía. Las recetas liberales son claras: a) bajada de impuestos potente con el objeto de que estos recursos sean aplicados en el área privada que es más eficiente; b) que sea el propio mercado el que regule los activos tóxicos: o sea que proceda a valorarlos sin interferencias, lo que provocará necesarias quiebras; c) suprimir los obstáculos a la libre contratación. Y empezar a cuestionarnos la sobredimensión del Estado por ser más conveniente su reducción en favor de la sociedad civil. Y preguntarnos si podremos mantener de cara al futuro esa estructura piramidal que denominamos pensiones; etc., etc.

























jueves, 5 de marzo de 2009

Los bosquimanos del Kalahari. Una sociedad comunista y democrática.

...."El cráneo encontrado al este del Lago Turkana en Kenia, por M. Leaky, es una prueba de que el hombre ha existido desde hace casi 5 millones de años. El 99% de este período ha vivido como cazador-recolector, de forma muy parecida a como lo hacen hoy los bosquimanos..(Economía, Sociedad e Ideología de los Cazadores-Recolectores. Sergio Ripoll López y Francisco Muñoz Ibañez, Uned, Madrid, 2002).
El sistema de aprovisionarse las necesidades básicas los pueblos del paleolítico es lo que caracterizamos como una economía de subsistencia (caza, pesca y recolección), no asentada (nómada) y donde apenas existe la propiedad privada. Un trasunto actual de paraíso paleolítico es el esquilmado pueblo bosquimano, donde un grupo de unos 1600 individuos (el resto ha sufrido la fuerte presión de las autoridades de Botswana) continúan en el sistema de caza-recolección (pese a que se les ha expulsado de sus territorios naturales); no acaparan los alimentos y el préstamo de las cosas no indispensables es una acendrada costumbre de vital importancia. Esta falta de apego a la propiedad privada se ha elevado a valor social (virtud); ética de la generosidad que es un ejemplo más de su armonía de vida.
Me pregunto si la expresion economía de subsistencia no debiera llamarse economía de la propia existencia. Y es que este conjunto de reglas es el que ha permitido a la humanidad vivir durante millones de años respetando el entorno. Los estudiosos de la prehistoria lanzan la idea de que la miseria, el hambre, las epidemias y la insensata violencia son aberraciones recientes propias de economías más sofisticadas. No puedo dejar de pensar en lo escrito por el profeta Amós en el siglo VIII a.C. contra la injusticia social que trae consigo la fundación de asentamientos urbanos (ciudades cananeas) donde empieza ya una honda separación entre ricos y pobres.
¿Es esta plétora potencial del paleolítico el paraíso marxista y a la vez democrático?. Viendo el modo de vida de los auténticos bosquimanos así parece. Trabajan en la caza (hombres) un promedio de 16 horas semanales, y en la recolección (mujeres) dos o tres días (mañana y tarde) a la semana; y con esto tienen suficientemente satisfechas sus necesidades básicas. Su vida es fácil, relativamente libre de enfermedades y pacífica (nada hay que robar puesto que no hay propiedad privada); donde la violencia es algo raro. Desde el punto de vista de la estructura social y jerarquía, lo más notorio es la ausencia de caudillaje y el líder vendría a tener una autoridad muy limitada basada en su prestigio que conectado con la ética de la generosidad supone que era el más virtuoso (el que más daba a los demás) el más indicado. De alguna manera esto entronca con esa concepción de la nobleza como desprendida y de la burguesía como acaparadora que vemos en nuestra literatura del siglo de Oro.
Y, claro, son comunistas y democráticos; pero también animistas; en definitiva, religiosos. Conscientes en definitiva de que existen poderes (¿sobrenaturales?) respecto de los que confiesan su inferioridad, su respeto. La creencia en seres espirituales se dice que parte de la alucinación que sufrimos en el momento que soñamos (el sueño es una especie de trance y a la vez un hecho empírico: porque soñamos). A partir de aquí se construye la dicotomía alma-cuerpo que en los pueblos primitivos se extiende a todos los seres vivos; y también desde aquí, existe un respeto a toda la naturaleza (el cazador pide perdón a su víctima antes de matarla, por ejemplo).
Una sociedad sin clases, democrática y respetuosa; ¿no es este el paraíso terrenal?. "El día en que empiece a castigar las prevaricaciones de Israel, le castigaré a él y los altares de Betel, y serán cortados y echados por tierra los cuernos del altar. Y arrasaré las habitaciones de invierno junto con las de verano, y quedarán arruinadas las habitaciones de marfil, y serán en gran número los edificios derribados, dice el Señor" (Amós 9, 14-15)...."No han sabido lo que es hacer justicia, dice el Señor; han amontonado en sus casas tesoros de iniquidad y rapiña" (Amós 9, 10)..."Buscad al que crió las Pléyades y Orión, al que cambia las tinieblas en la luz de la mañana y muda el día en noche; al que llama las aguas del mar, y las derrama sobre la tierra, y cuyo nombre es el Señor; al que trae la ruina a la fortaleza y hace venir la devastación a la ciudadela ...(Amós 5, 8-9).

sábado, 14 de febrero de 2009

Poscristianismo. La deconstrucción hedonista de Onfray.

Fuente. Marcel Duchamp. 1917



He leído recientemente el ensayo de Michel Onfray titulado: La fuerza de existir. Manifiesto hedonista, que en España ha sido editado por Anagrama en febrero de 2.008.
Frente la historia del pensamiento dominante (platonismo, cristianismo, idealismo alemán) que tiene su piedra angular en el idealismo de Platón, opone el autor (o se reencuentra con) una corriente materialista. Fiel a esta postura comienza el ensayo con el relato de su infancia, porque es desde la materia de los hechos desde la que se construyen las Ideas. La inmanencia. La existencia genera la esencia. La vida proporciona la teoría; porque toda ontología supone la fisiología que la precede. Una contrafilosofía que desecha -al decir del autor- las construcciones conceptuales sublimes e inservibles y prefiere las modestas proposiciones filosóficas viables. El pensamiento no desciende del cielo, sino que surge del cuerpo (materia).
He de confesar que la lectura del prefacio, donde hace un autorretrato del niño que fue, me ha conmovido. Comienza con una frase: fallecí a la edad de diez años... (es el momento en el que ingresa en un orfanato por deseo de sus padres). Una infancia marcada por una madre, en su día expósita, que no lo soporta y termina por recluirlo en ese orfanato de los padres salesianos. Una madre rechazada socialmente que rechaza a su hijo; una maltratada maltratadora. Y después la grandeza de un perdón compasivo a sus verdugos a los que tacha de marionetas ...Maduramos, en verdad, cuando ofrecemos a los que nos arrojaron a los perros, sin saber lo que hacían, un gesto de paz necesario para llevar una vida sin resentimientos.....
Desde aquí; desde el yo que vive -dentro de una época, con una familia, en un lugar, en un medio, con una educación...- surge la filosofía; que es a modo de una egodicea. Todo discurso filosófico proviene de una justificación de sí. Algo que niega la tradición filosófica dominante; es decir, que la razón brote como una flor a partir de la materia. Propone un sistema hedonista que no es una llamada a un trastorno histérico del goce, ni al consumismo grosero de lo sexual. Es un sistema porque propone una ética, una erótica, una estética, una epistemología y una metafísica.
El profesor Onfray nos señala que ésta, nuestra época actual, es un período intermedio caracterizado por el nihilismo. En esto consiste por ahora el poscristianismo. Una época sin cartografía, donde no hay brújulas. Aunque advierte que la descristianización es aparente y formal. Subsiste la episteme judeocristiana; de suerte que el laicismo combatió los significantes pero adoptó los significados. Europa fue cristiana y lo sigue siendo por costumbre. Es una moribunda que desconoce su propia agonía. Por otra parte el nihilismo de hecho no es nuevo. Es el sabor de la decadencia. En el bajo imperio romano se dió este choque entre la episteme pagana grecorromana y los primeros tiempos de lo judeocristiano.
El filósofo Onfray propone una salida: hacer un inventario de lo que hay para construir una civilización nueva. Su receta: descristianizar aprendiendo de lo precristiano no platónico. Su alternativa: un ateísmo poscristiano. ¿Qué significa esto?. Un ateísmo que niega la existencia Dios y asímismo también el contenido de lo judeocristiano. Se trata de salir de verdad de este marco epistemológico. Dios ha muerto y por tanto no valen los valores neotestamentarios asociados. Propone frente a la ética del héroe o del santo, la ética del sabio. Una ética que no es dada, sino construída. Que proviene del cuerpo y no del alma; pues sólo existe el primero. La clave, como siempre, la educación. Frente a una moral universal, eterna y transcendente; una ética particular, temporal e inmanente fruto de una interacción entre individuo y sociedad. La educación (el adiestramiento neuronal) permite superar la etología (la ley de la selva) en ética.
Se pregunta ¿cuál es la finalidad del adiestramiento neuronal (educación)?: la erradicación del animal y el nacimiento del hombre. En síntesis: el fin de la guerra; la supresión de nuestro substrato de mamíferos. Y esto a través de un contrato social. Frente al mandato de amar al prójimo una ética aristocrática y selectiva que se pregunta ¿por qué hemos de amar a un prójimo abominable, a un verdugo de Auschwitz por ejemplo?. Frente a esa moral inhumana (moral para los dioses) propone esta ética aristocrática y selectiva; que es práctica y no teórica, dinámica (basada en los casos concretos) y no estática. Un contenido inicial en la propuesta hedonista: la cortesía. Mediante ella vemos al prójimo. Lo descortés es el mundo salvaje. Un ejemplo: el cortejo cortés constituye lo erótico. Lo erótico frente a la brutalidad sexual de nuestro cerebro de reptil. Una vez más se trata de superar la etología por la ética.
Combate el ideal ascético porque entiende que se construye desde una mitología de la falta (el que los hombres y las mujeres provienen de una unidad primitiva castigada por los dioses). ¿Cuáles son las razones del ascetismo?. En primer lugar; la fuerza antisocial que tiene a priori todo deseo. Una segunda razón; la voluntad salvaje de reducir a la nada la increíble potencia de lo femenino. Frente a esto, una libido libertaria que elimine la miseria sexual y separe amor, sexo y procreación. Donde se considera el aborto como un avance.
El idealismo en la relación amorosa se basa en el esquema nada, todo, nada. Dos seres que no se conocen (nada), son todo en su entrega , y a la postre con el transcurso del tiempo y de la realidad, nada. Frente a esto, el esquema nada, más, mucho. Dos seres que se construyen poco a poco. En este eros liviano caben las combinaciones lúdicas (un nuevo falansterio).
En esta tarea deconstructiva nos puede servir de ejemplo lo acontecido en la historia del arte. El urinario convertido en fuente de Marcel Duchamp supone la deteologización del arte. Niezstche mató a Dios y Marcel Duchamp dió un golpe de estado estético.
Propone como solución una filosofía utilitarista y pragmática.
Sin duda estamos ante una oferta audaz que propone una salida en este período intermedio. Esto en sí es muy valioso. Aunque luego desprecia, como ateo, a todas las religiones. Califica lo cristiano como pamplinas. Su contrato hedonista permitiría por ejemplo -si yo lo interpreto bien- el acuerdo lúdico que llevó al canibal de Rotemburgo a merendarse a su amante; puesto que admite el suicidio y el libre contrato entre adultos dentro del mutuo consentimiento, donde los límites son fijados por ellos mismos . ¿Cómo entonces podríamos oponernos al designio macabro de una orgía caníbal desde esta propuesta ética?. La lectura del ensayo me produce en ocasiones vértigo.
¿A qué se parece nuestra época?: a la mala cara del día después de la fiesta. La destrucción de Mayo del 68 fue un trabajo inacabado -dice Onfray- porque no se profundizó en construir sobre el solar destruído. En eso estoy completamente de acuerdo.

sábado, 24 de enero de 2009

RGAlmazán. Felicidades con Katysha


Felices 60 don Rafael. Sencillamente unos sinceros deseos de que disfrute con los suyos. Gente estupenda que lo aprecia me invitó a secundar esta feliz idea. No sé la razón por la que al participarme lo de su cumpleaños, me vino a la mente que este 25-01-2009 se cumplen 2000 de la conversión de Pablo de Tarso (San Pablo).

Ja,ja. No se apure. No le voy a decir aquello de Saulo, ¿por qué me persigues?. No, no es eso. Pero es lo cierto que todos podemos tener nuestro particular camino a Damasco, y volver la mirada a otras perspectivas puede hacer que se nos caigan las escamas de los ojos.

Le he buscado un simpático video de las hermanas Tolmachevy que cantan el famoso Katiuska vestidas con una aire nostálgico y una coreografía inconfundibles. Es lo más que se permite este blog en cuanto a asumir simbología contraria.

Que sea Vd. muy feliz.


viernes, 9 de enero de 2009

Súplica por la paz

El 03-03-1939; un día después de su nombramiento como sucesor de Pedro; Eugenio Pacelli (Pío XII) dirigió una súplica a todo el mundo por la paz:
"..la justicia se abre camino por la fuerza de la razón, no por la fuerza de las armas. Y los imperios que no están fundados en la justicia no reciben la bendición de Dios. La política emancipada de la justicia traiciona a los que pretenden imponerla de ese modo. El peligro es inminiente, pero aún hay tiempo. Nada se pierde con la paz; pero todo puede perderse con la guerra.. Que Nos escuchen los fuertes, para no caer en la debilidad de la injusticia. Que Nos escuchen los poderosos, si quieren que su poder no se convierta en destrucción, sino en ayuda a los pueblos y en protección de la tranquilidad en el orden y en el trabajo. Nos se lo suplicamos por la sangre de Cristo, cuya fuerza que vence al mundo construye el bienestar en la vida y en la muerte...."
El contexto en el que se produce esta declaración es de la máxima tensión en Europa. De hecho la Wehrmacht entra en Praga doce días después por orden de Hitler; y ya se empieza a informar de que el próximo objetivo es Polonia (informe del embajador Kennedy a Lord Halifax que lleva al Premier Chamberlain al compromiso inglés de defender a los polacos).
Incluso intenta el 21-04-1939 auspiciar una conferencia internacional entre Francia, Gran Bretaña, Alemania, Italia y Polonia para evitar la guerra; la que no es posible porque nadie la deseaba por diferentes motivos. Es más; ya en la alocución de Navidad de ese año enumera cinco puntos a modo de presupuestos para fundar la paz en el mundo: 1.Asegurar el derecho de todas las naciones, pequeñas y grandes, a la vida y a la independencia. 2.Liberar a las naciones del pesado yugo de la carrera de armamentos, por medio de un desarme mutuamente pactado, orgánico y progresivo. 3.Reconstruir, o crear, instituciones internacionales, teniendo en cuenta las deficiencias de las instituciones anteriores. 4.Reconocer, especialmente en interés del orden europeo, los derechos inalienables de la minorías étnicas y 5.Reconocer, en fin, por encima de las leyes y convenciones humanas, "las inquebrantables y sagradas normas del derecho divino".
Me ha venido a la mente todo esto ante el angustioso drama que se está viviendo ahora en Palestina/Israel. Esa frase luminosa
Nada se pierde con la paz; pero todo puede perderse por la guerra invita a la reflexión. Nos llega desde un verdadero príncipe de la paz, el denominado último príncipe de la Iglesia. El que muerto en olor de santidad, tuvo que padecer el escarnio injurioso y a la par calumnioso de una horrenda leyenda negra fomentada por un periodista británico.


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Pater noster qui es in cælis,sanctificetur nomen tuum,adveniat regnum tuum,fiat voluntas tua, sicut in cælo et in terra,panem nostrum quotidianum,da nobis hodie,et dimitte nobis debita nostra,sicut et nos dimittimus, debitoribus nostris.Et ne nos inducas in tentationem,sed libera nos a malo.Amen