viernes, 6 de noviembre de 2009

De cómo nos alegramos con las dichas de nuestros amigos.

Virgen de Czestochowa

Querida Concepción. Esta entrada para manifestarte siquiera de manera tardía mi alegría por la recuperación de Chema y porque con él nos recuperamos también sobretodo nosotros. ... "la palabra -santo- no se refiere en primer lugar a la santidad de las personas, sino al don divino que regala la santidad en medio de la maldad humana".Un fuerte abrazo (la negrita cursiva es de Joseph Ratzginger).

3 comentarios:

Freia dijo...

Mi querido Dardo

Y yo me alegro mucho de tu reaparición que, aunque corta, da idea de cómo eres. Sabes que yo no creo en milagros o santos. Pero el hecho de que vuelvas a escribir y felicitando de corazón, hace que me sienta realmente bien.
Un abrazo muy fuerte.

c dijo...

Dardo,muchas gracias por la entrada.

Es cierto que el mundo está lleno de gente que es verdaderamente un regalo. Conocer a alguien que te hace sentir bien, que te ayuda a pensar, que te hace ver que estás equivocado justo a tiempo...


El mejor de los regalos no es algo enorme y espectacular, sino exactamente lo que estábamos necesitando en ese momento.

Cualquiera de nosotros puede ser un regalo alguna vez en su vida; aunque no lo sepamos. En ese momento estamos "envueltos" y listos para ser entregados.

Lo único que falta es que el que nos recibe, sepa agradecérselo a Quién nos ha envuelto pensando en él.


Un abrazo muy fuerte.

Dardo dijo...

Querida Freia. José Antonio Marina en su librito "Por qué soy cristiano" aborda el estudio del cristianismo como una corriente de experiencia donde se dan de la mano dos ramas: a)una rama compleja; interesada por el conocimiento y la verdad que denomina interpretación gnóstica ("en el principio era el logos") y b) otra rama más sencilla; preocupada más por la acción que por el conocimiento ("Hijitos, amaos los unos a los otros" de San Jerónimo; que de tanto repetirlo en su vejez, fue interpelado por sus discípulos por ello; contestando: "porque ése era el mandamiento del Señor, y con ése que se cumpla basta".)Digamos que la rama primera deriva en ortodoxia, la segunda en ortopraxia. La historia que nos cuenta nuestra amiga Concepción tiene que ver con todo el amor desplegado por una familia hacia el miembro más necesitado; y como esa energía, ese impulso amoroso ha logrado triunfar. Por eso esas palabras en cursiva de Ratzinger donde hace hincapié en ese don, esa energía, ese impulso del que los hombres sólos somos intermediarios.
Un fuerte abrazo amiga.

Querida Concepción. Qué gran razón tienes. Sólo puedo decir que sois depositarios de una bendición y que a su vez estáis a la altura de ella dando testimonio.
Un emotivo saludo.