sábado, 22 de agosto de 2009

José Blanco. Apóstol del Leviatán.


Don José Blanco , ministro de Fomento, ha abierto el debate sobre la necesidad de la subida de impuestos y del necesario ajuste en el sueldo de los empleados públicos; pero es tal el revuelo armado, que se ha visto obligado a calificar todo ello como una reflexión personal. Y sin embargo sus palabras están cargadas de una parte de razón; porque no parece posible mantener el gasto o aumentarlo, sin una correlativa subida de impuestos, en un escenario de hundimiento de la actividad económica y paralelo descenso de la recaudación pública.
Pese a mis recelos iniciales creo que es uno de los mejores ministros de un Gobierno sobrepasado por el contexto económico y que va a rebufo de los acontecimientos. Se le achaca falta de competencia técnica; en fin, no será ingeniero, etc. pero tiene un sexto sentido innegable para la cosa pública.
Pero en auxilio del Sr. Ministro voy a citar un argumento de autoridad intelectual: es la reflexión de un autor que a decir de algunos liberales es un precursor del socialismo.
"Todos los hombres, por naturaleza, están provistos de notables lentes de aumento, que son sus pasiones y su amor propio, a través de las cuales cualquier pequeño pago les parece sobremanera gravoso; pero están desprovistos de esas otras lentes anticipadoras, esto es, las lentes de la moral y de la ciencia civil, que les permitirán distinguir desde lejos las miserias que los esperan y que no podrán evitarse sin esas contribuciones."
El pensador es Thomas Hobbes y lo referido se enmarca dentro de una disertación sobre los derechos del Soberano dentro de su obra Leviatán o la materia, forma y poder de un Estado eclesiástico y civil . ¿Será verdad que Hobbes de vivir en nuestra época sería socialista?.

2 comentarios:

Freia dijo...

Sigue siendo una auténtica gozada leerte querido Dardo.

Siempre he pensado que es necesaria una subida de impuestos, pero no a costa de congelaciones de salarios a funcionarios, es decir, maestros, médicos, profesores, etc. etc. Puede parecer obsoleto, pero tiene que salir de las rentas más altas que, además, son las que más se han enriquecido en época de vacas gordas. Puede parecer un discurso obsoleto pero creo que es obvio.
Hermosísimo el texto de Hobbes.

Por cierto, te he mandado un correo electrónico y el servidor me lo rechaza ¿Has cambiado de cuenta? Si es así, mándame un correo a

blogfreia@gmail.com

con la nueva dirección.
De todas formas, vuelvo a intentarlo.
Un abrazo muy fuerte Dardo.

Dardo dijo...

Para Freia, la Condesa bermeja:

Querida amiga creo que no hay otra (no se puede devaluar, no se puede emitir más deuda y tal vez no se atrevan a recortar gastos); luego sólo cabe acudir al sistema tributario. Por otra parte creo que es lo más justo, aunque debería combinarse con mucha más moderación en el gasto y visto lo visto con una refundación constitucional del Estado visto lo caro que nos sale el actual sistema de la "nación de naciones". En mi reseña anterior sobre el déficit rememoraba un estudio sobre lo delicado de mantener déficits prolongados en el tiempo: al final lo pagaremos con una inflación que nos explotará en nuestras narices.

Don José Blanco por lo menos ha tenido la gallardía de hablar del asunto. Para nuestra desdicha (funcionarios) nos pasarán factura, claro está. Como el Ministro, pese a que lo minusvaloren, no tiene de tonto un solo pelo; nos ha largado que la pérdida del poder adquisitivo se compensará a través de todo un ciclo económico (es decir, que un año y tal vez otro habrá pérdida y luego en otros años se compensará....). Lo mismo, lo mismo que nos contaban los keynesianos sobre la tontería de mantener el equilibrio presupuestario anual e integrarlo en un período más largo. Acabaremos pagando el pato.

Hobbes nos sorprende. Tiene un punto cínico tal vez nacido de una perspectiva pesimista de la vida.

Lo de citarlo en apoyo de don José Blanco y como precursor del socialismo, te confieso que ha sido con cierta malicia para mis amigos socialistas.

No he cambiado el correo. No sé que problema pueda haber. He recibido un correo tuyo que tengo pendiente. Un abrazo para ti, querida amiga.